El Calafate

La zona de los Glaciares  fue declarada Parque Nacional para la conservación de su belleza, única en el mundo. Este hecho hizo que este fenómeno natural comenzara a ser conocido, no sólo en nuestro país, sino a nivel mundial, y es la magia de los glaciares lo que comenzó a atraer, desde aquel entonces, a los turistas  a esta zona.

En sus comienzos, el trayecto de 80 kms que nos distancian de las pasarelas eran recorridos a caballo, por caminos apenas marcados, y los servicios que podía encontrar el turismo en esta localidad eran mínimos. El turismo no era una actividad creíble, y los habitantes de la zona tenían poco conocimiento del tema pero mucha voluntad, y los primeros alojamientos se dieron en casas de familia. Los habitantes de El Calafate recibían al turista como si fueran de la familia, y hoy se ha convertido en una Villa Turística.

Todo a su alrededor cambia constantemente: las altas cumbres siempre nevadas, se convierten en lomas cubiertas de bosque típico austral a medida que descienden las alturas; dos de los lagos más grandes del continente tienen sus nacientes dentro del parque, y entre ambos, a su izquierda, se encuentra el campo de hielo continental sur, uno de los más grandes dentro de un continente, descartando la antártida. Luego, la estepa que sigue a la cordillera brinda un hábitat especial para gran variedad de mamíferos y aves, y la variedad de flora entre este paisaje tan desolado es difícil de imaginar.

También existen en las zonas casi inhabitada de los glaciares, muchas muestras de restos prehistóricos, desde pinturas rupestres hasta restos fósiles animales, humanos y vegetales que vale la pena descubrir.


 

 

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